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¿Que ocurrió con «I Run» de «HAVEN.»?: La pista que fué eliminada de Spotify por usar IA

HAVEN. I Run, el éxito viral que fue retirado de Spotify

La polémica por “I Run” de HAVEN enfrenta nuevamente a la IA contra Spotify en un caso que redefine el futuro de la música electrónica.

Hoy os venimos a contar la última polémica de la IA que ha puesto patas arriba la industria musical. ¿Quieres saber qué ocurrió con la canción viral “I Run”? ¿Por qué fue eliminada de Spotify? ¿Por qué está de vuelta? Y sobre todo: ¿por qué sigue generando titulares mientras su autor, HAVEN, intenta normalizar su lanzamiento?

Repasa con nosotros todo lo que ha ocurrido hasta ahora, el papel de la plataforma Suno, las reclamaciones del sello de Jorja Smith y el impacto que esta historia ha tenido en un sector que intenta responder a una tecnología que avanza más rápido que cualquier regulación.

Pero no quiero adelantarme. «I Run», la canción del artista HAVEN que fue retirada de Spotify después de hacerse viral.

Del anonimato al viral: el ascenso meteórico de “I Run”

Cada día se retiran miles de tracks de plataformas de Spotify por estar creados mediante inteligencia artificial, sin ningún valor ni concepto. De esto ya hemos hablado mucho en ZETA.

El misterioso artista HAVEN apareció a finales de octubre como un completo desconocido en la escena electrónica. Hasta ese momento no existían lanzamientos previos, entrevistas, ni información clara sobre su identidad. Aun así, “I Run” se disparó en TikTok en cuestión de días. El tema, un híbrido entre breakbeat, lo-fi y estética downtempo, encajó a la perfección con las narrativas emocionales que dominan la plataforma. Miles de usuarios lo adoptaron para vídeos personales, coreografías y clips atmosféricos.

En paralelo, Spotify lo posicionó en el número 11 de su ranking en Estados Unidos y acumuló más de 13 millones de reproducciones en apenas semanas. A nivel técnico, la pista contenía un estribillo muy melódico y una voz femenina que sonaba cercana, cálida y sorprendentemente familiar. Tanto que, en redes, muchos identificaron esa voz con la de Jorja Smith, una de las artistas británicas más respetadas de su generación.

La confusión creció cuando la propia Smith publicó un mensaje en TikTok negando cualquier participación. Para entonces, el debate sobre si la canción estaba usando IA entrenada con su voz ya era viral.

 

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La caída: por qué Spotify retiró la canción

El 19 de noviembre la historia dio un giro brusco. Spotify confirmó la retirada de “I Runpor infringir sus normas contra la suplantación de artistas. La plataforma aseguró que el tema contenía elementos generados mediante IA capaces de imitar de forma realista a una cantante reconocible. Según la compañía, este tipo de contenido vulnera sus políticas y queda automáticamente descalificado para recibir regalías.

Harrison Walker, productor londinense que después reconoció estar detrás del proyecto Haven, insistió en que la voz originalmente pertenecía a él. Según su versión, la pista vocal fue grabada con un móvil y procesada posteriormente mediante efectos y filtros. Sin embargo, el audio difundido por su ingeniero, Matt Cahill, aclaraba el punto clave: las voces habían pasado por Suno, una de las herramientas de IA más controvertidas del momento.

El uso de Suno no es en sí una infracción, pero su capacidad para generar voces que recuerdan a artistas reales sí puede activar mecanismos de retirada automática. Y eso fue lo que ocurrió.

Nuevas voces y nueva publicación

Tras su retirada, el equipo detrás de HAVEN. decidió reconstruir el proyecto desde cero. La casualidad quiso que en TikTok apareciera la creadora Kaitlin Aragon, que había subido una cover de la versión original. La interpretación generó confusión porque muchos creyentes de la teoría inicial pensaron que era la vocalista original. Pero no lo era.

Ese malentendido se convirtió en una oportunidad: Walker y su equipo contactaron con Aragon, que terminó regrabando todas las voces sin ningún procesamiento mediante IA. A partir de ese momento Haven, IA y Spotify volvieron a aparecer en el debate público, esta vez como parte del discurso sobre transparencia y nuevas prácticas de producción.

La nueva versión regresó a Spotify, Apple Music y otras plataformas a finales de noviembre. Aunque perdió su elegibilidad para las listas de Billboard, la atención mediática aumentó la popularidad del proyecto.

HAVEN. Sin publicaciones previas, sin historia

Estamos viendo como la industria del streaming permite a cualquiera subir su música. En este caso, lo que parece ser una unión de productores que han utilizado un nombre como pseudónimo —al estilo de Carmen Mola— han logrado un hit viral. ¿Cómo? Probablemente con ingeniería y quizás algo de dinero para campañas y curadores. Y es que, el funcionamiento real de la industria se mueve entre algoritmos e intereses económicos.

HAVEN. Así. Con un punto al final. Un perfil vacío, sin historia real y sin un nombre ha logrado miles de reproducciones.

Pero un proyecto musical es arte, no solo algoritmos. Si detrás no hay algo que de significado a la música, no tiene mucho sentido. Y seguiremos hablando de ello, porque aún nos queda algo por contarte, pero lo dejamos para otro post.

La historia no acaba: el sello de Jorja Smith entra en escena

Cuando parecía que la polémica estaba resuelta, el 1 de diciembre llegó la tercera parte del caso. FAMM, el sello de Jorja Smith, anunció que reclamará una parte de las regalías del tema, tanto de la versión original como de la reestrenada.

El argumento central es claro: si Suno generó voces inspiradas en el tono, estilo o catálogo de la artista, entonces el modelo habría sido entrenado con obras protegidas, entre ellas las escritas o interpretadas por Smith y sus coautores.

FAMM sostiene que esto no va solo de una artista o una canción. Para ellos, la industria está ante un precedente que podría normalizar el uso de catálogos reales para producir voces sintéticas sin compensación directa. También piden que todo el contenido generado con IA esté claramente etiquetado para que el público pueda decidir si desea consumirlo.

La compañía Suno, por su parte, ha reconocido que entrenó sus modelos con grabaciones encontradas en la web, amparándose en la doctrina del “fair use”.

Las demandas abiertas en Estados Unidos y Europa determinarán en los próximos meses hasta qué punto esta práctica es legal.

La mayoría no diferenciamos algo real vs IA

Esta historia vuelve a echar leña al fuego del debate sobre la inteligencia artificial en la música. Bien utilizada, la IA puede ser una herramienta creativa poderosa y abrir puertas a gente que, de otro modo, no tendría acceso a un estudio o a un equipo profesional. Pero también hemos visto el otro lado: puede llevar al escaparate global a artistas que todavía no han desarrollado un sonido propio, apoyándose en modelos entrenados con el trabajo de otros.

¿Tiene mérito para un artista eso? ¿Podría optar a un premio por ello? Estaríamos premiando la cultura del 0 esfuerzo en todo caso.

Mientras al público en general parece importarle bastante poco si una canción está generada o no con IA, la industria musical se encuentra en el centro del huracán. Plataformas como Suno generan millones de temas al día y la mayoría de oyentes no distingue si lo que escucha es humano o sintético. Al mismo tiempo, artistas, sellos y organizaciones reclaman transparencia, mecanismos de control y nuevos marcos regulatorios que protejan las obras existentes.

No se trata solo de cómo se reparten los beneficios, sino también de qué ocurre cuando el estilo y el sonido construidos durante años acaban convertidos en materia prima para otros proyectos sin reconocimiento claro.

HAVEN, mientras tanto, sostiene que su objetivo era simplemente experimentar con nuevas herramientas y construir un proyecto artístico propio. La colaboración con Kaitlin Aragon ha permitido que “I Run” siga disponible en las plataformas, pero las reclamaciones sobre regalías y el papel de la IA en su creación mantienen el caso abierto.

Hay mucho más detrás de esta historia y queremos contarte la segunda parte (con la que vas a flipar) en nuestro próximo post.

Raúl Fernández
Locutor, Productor de contenidos y Técnico de Sonido. Presenta «Oh!MyHITs». Apasionado de la radio desde los 11 años. Le gusta la fruta escarchada.
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