Cómo la colaboración entre Martin Garrix y Ed Sheeran estuvo a punto de no existir. La historia real de doce años de bloqueos, sellos y una amistad que resistió todo.
Durante años, «Repeat It» fue un rumor con forma de grabación de móvil borrosa desde el mainstage de Ultra Miami. Decenas de miles de personas la escucharon en directo en 2015 convencidas de que en cuestión de semanas podrían reproducirla en sus smartphones. Martin Garrix y Ed Sheeran ya la tenían terminada, todo el mundo lo sabía, y sin embargo ahí estaba, atrapada en algún cajón donde la industria musical deja pudrirse algunas canciones por problemas ajenos a quienes las hacen.
El 15 de mayo de 2026, día en que Garrix cumplía 30 años, «Repeat It» salió por fin al mundo. Esta es la historia de cómo llegó hasta aquí.
Una nota de voz y una progresión de acordes
Todo empieza en Ámsterdam, en una noche de fiesta en la que dos artistas que viven en órbitas completamente distintas se hacen amigos. Martin Garrix, que entonces era el nombre que toda la escena del big room señalaba como sucesor inevitable de su propia generación, y Ed Sheeran, en pleno lanzamiento de Multiply, su segundo álbum. De aquella noche salió algo más que una amistad: la idea de hacer música juntos.
En 2014, ya en un estudio en Nashville, Martin Garrix le mandó a Ed Sheeran una progresión de acordes. No era una canción terminada, ni siquiera una demo. Solo un esqueleto armónico que podría convertirse en algo. Ed le devolvió una nota de voz y se hizo la magia. Esa nota de voz se convirtió directamente en la melodía principal de «Repeat It».
La sesión de Nashville donde acabaron de escribir la canción fue, según el propio Martin, el primer contacto serio entre ambos. Él nunca había construido un track alrededor de una vocal pop de ese calibre y Ed nunca había trabajado con un productor de música electrónica. «Aprendí a trabajar con un tipo de vocal completamente diferente», reconoció Garrix. El resultado les pareció tan bueno que empezaron a hablar de lanzar el tema inmediatamente.
En septiembre de 2014, Sheeran publicó en Instagram la foto de los dos en el estudio. Escribió: «Terminé mi primera canción de EDM con Martin Garrix, una experiencia increíble, con muchas ganas de que todos podáis escucharla». La canción estaba escrita también por Amy Wadge, la compositora que co-escribió «Thinking Out Loud» con Sheeran.
El muro que nadie vio
El 28 de marzo de 2015, «Rewind, Repeat It» —que así se llamaba entonces— sonó por primera vez en público en el mainstage de Ultra Miami. La reacción fue la que suele tener una canción perfecta en el momento y el lugar exactos. Todo el mundo quería tenerla ya. Garrix siguió pinchándola en sus sets durante dos años más. Todo el mundo esperaba que el lanzamiento oficial fuera cuestión de semanas.
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No lo fue.
Lo que pasó detrás del escenario es el tipo de historia que solo tiene sentido si conoces cómo funciona la industria. Martin Garrix seguía ligado a Spinnin’ Records —el sello holandés con el que había firmado con 17 años—, y «Rewind, Repeat It» se había grabado bajo ese paraguas. El sello de Ed Sheeran, Atlantic Records, tenía sus propios tiempos y sus propias prioridades. Los sellos no se ponían de acuerdo.
En ZETA hemos contado antes cómo el conflicto de Garrix con Spinnin’ acabó en los tribunales holandeses, con el productor recuperando los derechos de sus obras tras demostrar que su representante actuaba en conflicto de intereses. Una victoria que él mismo presentó como colectiva: «este caso no era solo por mí, era por todos los artistas». Pero mientras ese proceso se resolvía, varias canciones quedaron en tierra de nadie. Esta fue una de ellas.
En 2017, en una entrevista en Radio 538, Martin dijo sin rodeos: «Son todo problemas con los sellos y muchos dolores de cabeza. Iba a ser un lanzamiento oficial, así que retrasé todos mis otros singles, pero el sello retrasó el tema porque querían publicar primero otras canciones de Ed. En un momento dado estuve cinco o seis meses sin sacar un single de radio. Así que te acabas agobiando. No creo que vayamos a publicar el tema nunca.» Al año siguiente, el tema desapareció de sus sets.
Once años en tierra de nadie
Que «Rewind, Repeat It» no desapareciera de la memoria colectiva después de muchos años a pesar de no llegar a publicarse dice mucho sobre la canción y sobre la cultura que rodea a la electrónica. Los fans la buscaban, la compartían en grabaciones de móvil, la ponían en bucle sabiendo perfectamente que la calidad del audio era pésima. Había incluso peticiones en Change.org o debates interminables sobre si algún día saldría.
En febrero de 2019, el track se filtró al completo online junto a otro material inédito de Martin Garrix. Fue un alivio y una pena a partes iguales: la canción ya era libre y era tan buena como recordaban pero aun así no era oficial.
De vuelta al principio, pero diferente
El 31 de octubre de 2025, Garrix publicó en Instagram una foto con Ed y un emoji de rewind. En marzo de 2026, los dos estuvieron en Nueva York filmando el videoclip: en el puente de Brooklyn, en el Oculus del World Trade Center, caminando hacia atrás frente a la cámara. La referencia al rewind era obvia, y era también curiosamente apropiada: dos personas que retroceden hasta el punto de partida para recuperar algo que dejaron a medias doce años antes.
En mayo, aparecieron vallas en Santo Domingo —donde Ed Sheeran actuaba— con el mensaje: «Ed, ¿podemos publicar nuestra canción? xx marty». Martin parecía desesperado por lanzar el tema y los dos no dejaban de lanzarnos señales de que, al fin, pronto ocurriría. Esa misma noche, Sheeran tocó una versión acústica en directo por primera vez. Fue precioso. La semana siguiente, llegó la confirmación: a medianoche del 15 de mayo, «Repeat It» surcaría el mundo.
Lo que te llegó en 2026 no es exactamente lo que pediste en 2015.
La canción que Martin Garrix pinchó en Ultra es agua pasada. La producción —ahora con la firma de Mesto y Osrin junto a Garrix— es más limpia, más pop, más orientada a funcionar en streaming y en radio además de perfecta para un mainstage. La arquitectura EDM de la versión original, más dura y pensada para el directo, ha dado paso a algo más musical con guitarras, texturas orquestales y la voz de Ed respirando sin que el drop la aplaste.
La versión de 2015 era una canción de festival con vocal pop encima, la de 2026 es una canción pop con producción electrónica debajo. Y tiene sentido que sea así. La versión original se filtró en 2019 y pasó años circulando online. No la iban a publicar tal cuál. Además doce años no pasan en vano para nadie. Martin Garrix no es el mismo productor que era en 2015 y Ed Sheeran no es el mismo artista. Todo lo que ha vivido esta canción y los propios artistas está de alguna manera en «Repeat It». Una canción que de alguna forma también ha madurado con ellos.
En el videoclip podemos ver imágenes de sus vidas durante estos doce años: lo que han hecho, lo que han vivido, desde que terminaron la canción en un estudio en el medio oeste de América en 2014. Ed lo resumió en Instagram mejor de lo que podría hacerlo cualquier crítica: «Tocamos la canción en directo por primera vez anoche en Santiago y fue uno de mis momentos favoritos de toda mi carrera. Me recuerda que a veces hay que confiar en el disfrute de la música y dejar de darle vueltas.»





