inMusic ha firmado el acuerdo definitivo para adquirir Native Instruments. Se cierra el proceso de insolvencia, pero lo que viene después levanta preguntas que el comunicado no responde.

LAS CLAVES
- inMusic adquiere Native Instruments, iZotope, Plugin Alliance y Brainworx en un acuerdo definitivo que cierra el proceso de insolvencia iniciado en enero.
- La fusión crea el mayor conglomerado de tecnología musical fuera de AlphaTheta, con marcas que compiten directamente entre sí bajo el mismo techo.
Hace unos meses en ZETA os contábamos que Native Instruments había iniciado un proceso de insolvencia preliminar en Alemania. Era una noticia que a nadie que siguiera la actualidad de la empresa pilló del todo por sorpresa, pero que confirmaba en blanco sobre negro lo que llevaba tiempo en el ambiente: NI había llegado a un punto límite después de años de reestructuraciones, adquisiciones y cambios de rumbo constantes. La historia tenía que resolverse de alguna manera.
Bueno. Ya está resuelta.
inMusic ha firmado un acuerdo definitivo para adquirir Native Instruments, con iZotope, Plugin Alliance y Brainworx incluidas en el paquete. El proceso de insolvencia se cierra. La empresa pasa a manos de un grupo que ya es propietario de Akai Professional, Moog Music, Denon DJ, Numark, Rane y M-Audio, entre otras marcas. Nick Williams, CEO de NI, lo ha anunciado con una carta abierta en la que agradece la lealtad de usuarios y socios, habla de «nuevo comienzo» y asegura que todos los productos y plataformas siguen adelante. Jack O’Donnell, al frente de inMusic, añade que el compromiso es la inversión continuada y la innovación a largo plazo.
Hasta aquí el comunicado. Ahora vienen las preguntas que el comunicado responde.
Un gigante absorbido por otro gigante
La cifra de la operación no se ha hecho pública. Lo que sí está claro es el resultado: inMusic se convierte en el conglomerado de tecnología musical más amplio del mercado fuera de AlphaTheta. Su catálogo abarca ahora desde controladores MIDI de entrada hasta el software de DJ más usado del segmento no-Pioneer, pasando por samplers de referencia, sintetizadores icónicos y las principales plataformas de procesado de audio profesional del sector.
Y es que en este negocio, el tamaño importa. La escala permite negociar con distribuidores, invertir en I+D, aguantar ciclos malos y construir ecosistemas difíciles de abandonar. NI tenía el ecosistema. Lo que le faltaba era el músculo financiero para sostenerlo. inMusic tiene ese músculo y, además —esto es lo que lo distingue de una compra de capital riesgo—, tiene un historial largo dentro de la propia industria. Akai, Moog, Rane: marcas que el grupo adquirió y dejó operar con relativa independencia. El argumento de que NI está en buenas manos no es gratuito. Tiene algo de fundamento real.
Lo que Francisco Partners —el fondo de inversión que controlaba la mayoría de NI desde 2021— no supo gestionar, o no quiso, inMusic lo intentará desde otra posición.
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La preocupación de la comunidad de usuarios
Aquí es donde quería llegar.
inMusic es ahora propietaria de marcas que compiten directamente entre sí. Traktor frente a Denon DJ en el segmento del software y hardware para DJ. Maschine frente a MPC en el mundo del sampler y la groovebox. Komplete Kontrol frente a la línea de controladores de M-Audio. No son solapamientos menores: son rivalidades de décadas, con comunidades de usuarios muy arraigadas en cada lado y filosofías de producto bien distintas.
La pregunta obvia es qué hace inMusic con todo esto. Hay dos lecturas posibles.
La primera: la consolidación tiene un coste. Mantener líneas de producto que se canibalicen entre sí es caro e ineficiente a medio plazo. Algo tendrá que discontinuarse, fusionarse o quedarse en modo mantenimiento mínimo. No sabemos qué, ni cuándo, ni en qué orden. Pero decir que «todo continúa» como si nada hubiera pasado es, en el mejor de los casos, optimismo prematuro.
La segunda lectura es más fría, aunque igual de plausible. Puede que a inMusic no le importe demasiado esa competencia interna. Si concentras en un solo grupo a los principales rivales de AlphaTheta en el mercado, puedes permitirte tener varios productos compitiendo entre sí porque en cualquier caso el dinero se queda en casa. Incluso puede que te interese mantenerlos vivos precisamente por eso: para seguir acaparando cuota de mercado desde distintos flancos. Es una estrategia conocida. No muy bonita, pero efectiva.
Lo cierto es que el comunicado no aclara ninguna de las dos cosas. Y eso es, en sí mismo, una respuesta.
Kontakt y los que dependen de él
Hay una parte de esta historia que afecta a más gente de la que parece. Kontakt, el sampler de NI, lleva décadas funcionando como infraestructura sobre la que cientos de desarrolladores independientes construyen instrumentos virtuales. Muchos tienen modelos de negocio enteros apoyados en esa plataforma. inMusic hereda esa responsabilidad —y esa comunidad— sin haberla construido.
Si el grupo es inteligente, entiende que tocar Kontakt a la ligera sería un error muy caro. La plataforma tiene más de 25 millones de usuarios registrados y es uno de esos estándares de facto que la industria no abandona fácilmente. Pero también es cierto que NI la fue descuidando en los últimos años, con actualizaciones lentas y una hoja de ruta poco clara. Hay ahí una oportunidad real de recuperar terreno, si hay voluntad y recursos detrás.
Qué pasa ahora
La transacción todavía no está completada formalmente. Williams dice que se cerrará en las próximas semanas. Hasta entonces, NI opera con normalidad. Después, toca integración.
Y con la integración llegan las decisiones que el comunicado pospone. Qué pasa con los equipos, cuántas personas siguen a bordo, qué productos reciben inversión real y cuáles entran en modo supervivencia. Esas respuestas no llegan en una carta abierta. Llegan en los meses siguientes, en los anuncios de producto, en los silencios sobre lo que ya no se menciona.





