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DJ Studio: qué hace bien, qué hace mal y por qué acabé en Ableton

DJ Studio: qué hace bien, qué hace mal y por qué acabé en Ableton

Probé DJ Studio para producir un radioshow profesional de electrónica. Adquirí la licencia perpetua. Me arrepiento bastante.

LAS CLAVES

  • No está pensado para sets en directo: si quieres usarlo en cabina, tienes que exportar la mezcla antes y reproducirla como un archivo.
  • Al precio de la licencia hay que sumar Beatport Streaming. El primer año puede rondar los 380 dólares y eso no incluye mantenimiento.

Si estás pensando en grabar tus sets para subirlos a plataformas, hacer un podcast o montar un mixtape, es posible que hayas descubierto por casualidad DJ Studio. El software creado por Siebrand Dijkstra tiene muy buena pinta para DJs que estén empezando o para gente que quiera grabar radioshows teniendo toda la música disponible gracias a sus conexiones con plataformas de streaming. Pero antes de gastarte dinero en algo que puede que no te dure tanto tiempo como piensas, déjame que te cuente mi experiencia realizando un radioshow de música electrónica totalmente profesional con él.

Para ponerte en contexto: soy DJ —o solía serlo— y además de pinchar en directo en muchos shows, llevo cerca de veinte años presentando diferentes programas de radio. Hasta hace poco realizaba un show de electrónica emitido en más de 60 emisoras que también estaba disponible online. En ese programa, hace unos meses, hice mis pruebas con DJ Studio. Adquirí la versión perpetua. Y ahora me arrepiento bastante.

Siempre he mezclado mis sets en los programas grabados con Traktor, añadiendo después la voz, indicativos y masterización. Pero buscaba algo más rápido, que me permitiera trabajar en bloques de tiempo más pequeños.

Qué es DJ Studio y qué promete

DJ Studio no es un software de actuación en directo. Conviene dejarlo claro desde el principio porque genera mucha confusión. Es un editor basado en línea de tiempo —algo así como el heredero espiritual del viejo MixMeister, que desapareció hace años— pensado para construir mezclas offline y exportarlas después a audio, vídeo o a plataformas como Mixcloud y YouTube.

La premisa es atractiva. Con una conexión a Beatport puedes ver los charts, seleccionar tu música sin salir de la aplicación, montar tu set en frío, a ratos, y hacer mil pruebas de cada mezcla ajustando con el ratón todas las automatizaciones. También armoniza automáticamente las pistas por tonalidades, lo que ahorra tiempo si no tienes el oído muy afinado o no quieres pelearte con el análisis manual. Para alguien que empieza, o para quien necesite agilizar su flujo de trabajo, suena muy bien.

Y es que la idea de tenerlo todo en un solo entorno —biblioteca, análisis armónico, mezcla y export— sigue pareciéndome un acierto sobre el papel. Sin embargo, la ejecución de DJ.Studio sigue sin convencerme. Te contaré porqué.

Lo que encontré cuando empecé a usarlo

Llegué a la app buscando algo que agilizara mi flujo de trabajo. No tenía tanto tiempo para seleccionar toda la música, preparar el set mezclado en tonalidad y presentarlo en antena. Así que probé DJ Studio durante unas semanas.

 

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Pronto llegaron los puntos de fricción. El sonido no parecía del todo limpio, llegando a saturar en algunos casos. El limitador no era nada bueno. Los ajustes de EQ y volúmenes tampoco eran finos —un ecualizador de tres bandas, filtros básicos, efectos justos— y los controles de mezcla se quedaban cortos para lo que yo necesitaba. La experiencia no era totalmente profesional. Y eso se nota cuando el resultado tiene que salir en antena.

Si estuviera empezando en esto, probablemente me hubiera quedado bastante tiempo con él. Pero yo necesitaba más control. Mi decisión fue migrarme a Ableton Live para preparar estos sets.

No es solo mi percepción. Usuarios con años de experiencia reportan exactamente lo mismo: que el software funciona bien para planificar y preparar una mezcla, pero que como herramienta de producción en serio se queda corto. La propia aplicación, de hecho, incluye un botón de exportación directa a Ableton Live —lo que, en sí mismo, dice bastante sobre dónde están sus límites reales.

Para qué sirve DJ Studio y para qué no

El debate no tiene mucho sentido para mí, pero conviene aclararlo: DJ Studio no sustituye a unos CDJ, ni a Traktor, Serato o rekordbox para un set en directo. No es software de actuación —si lo quieres usar en cabina tienes que haber exportado previamente la mezcla y reproducirla como un archivo lineal, pero eso no sería actuar, sería hacer el canelo—.

Para un live set no tiene ningún sentido.

Donde sí puede tener utilidad es en la preparación de mixtapes y radioshows: tienes la música a mano, puedes montar las transiciones con calma y el proceso es bastante más visual que trabajar a golpe de hot-cue. Para alguien que esté empezando, puede ser un buen punto de partida.

Pero si lo que buscas es algo realmente profesional para preparar shows grabados, hay una alternativa mucho más potente: Ableton Live. Su versión básica tiene un precio razonable —mucho más que la perpetua de DJ Studio si tienes en cuenta los costes recurrentes— y la función Warp facilita la vida enormemente: sincronizas los temas al tempo de la sesión con una precisión que el otro no da. Los efectos son de otro nivel, la automatización es ilimitada y el motor de audio aguanta sin pestañear lo que le eches. Si ya has trabajado en un DAW de verdad, te darás cuenta de lo que digo.

Yo trabajo todos los días con Pro Tools, pero para montar el radioshow Ableton Live me permitía un flujo mucho más orgánico.

Lo que cuesta de verdad

El modelo de licencias ha cambiado varias veces, así que conviene consultar el precio actualizado antes de comprar. En términos generales, la licencia perpetua ronda los 149–199 dólares según la versión —la que incluye separación de stems es más cara—, y eso sin contar que esa licencia perpetua solo garantiza un año de actualizaciones. A partir de ahí, hay que pagar mantenimiento si quieres seguir al día.

Y ahí no acaba la cosa. Si quieres usar el catálogo de Beatport desde dentro de la aplicación —que es uno de los principales argumentos de venta— necesitas además una suscripción a Beatport Streaming: desde 10 hasta 30 dólares al mes según el plan que elijas. Todo eso se acumula rápido. En cierto modo, el modelo te ahorra tener que comprar los temas uno a uno o adquirirlos de otra forma, y la premisa de tenerlo todo en un solo entorno sigue pareciéndome un acierto. Pero no creo que sea algo realmente profesional, a pesar de que grandes nombres hayan puesto su imagen para promocionarlo.

Si estás empezando, puede ayudarte a entrar en el flujo. Pero si llevas tiempo en esto y ya has trabajado en un DAW real, lo verás enseguida.

DJ Studio está pensado para un DJ que quiere hacer un mix producido —un mixtape trabajado, un radioshow bien presentado— mezclando el mundo del DJ con el del productor.

Para eso sí tiene sentido. Para un live set, no. Para curar una set en radio con niveles de exigencia profesional, tampoco. La conclusión es sencilla: sinceramente, me gusta mucho más prepararme un set con Traktor, usar los hot-cues y grabármela mezclando yo mismo. Así, al menos, el resultado suena a lo que es.

Raúl Fernández
Locutor, Productor de contenidos y Técnico de Sonido. Presenta «Oh!MyHITs». Apasionado de la radio desde los 11 años. Le gusta la fruta escarchada.
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