Noticias

Tu canción favorita puede ayudarte calmar el dolor

Tu canción favorita podría ayudar a calmar el dolor

¿Tu canción favorita es capaz de ayudarte a calmar un dolor puntual? Descubre cómo la música puede ser mucho más que un placer auditivo.

Un reciente estudio de la Universidad de McGill revela un sorprendente beneficio terapéutico: escuchar tu canción favorita puede reducir efectivamente el dolor. Esas melodías que tanto te gustan pueden funcionar como un analgésico natural, proporcionando alivio sin necesidad de medicamentos. Desde la reducción de la ansiedad hasta el alivio del dolor postoperatorio, la música está demostrando ser una herramienta poderosa en la medicina y el bienestar personal.

Era una tarde de invierno en la ciudad. De esas frías y con algo de viento y las hojas moviéndose por la calle, empujadas por el viento. Estaba caminando por una calle solitaria mientras el sol se ponía. Con mis auriculares puestos, estaba totalmente sumergido en el tema “Echo” de RSCL, Repiet y Julia Kleign. Uno de esos que ya hemos puesto en alguna ocasión en OHMYDANCE.

Justo entonces, tropecé, torciéndome el tobillo. El dolor era agudo, punzante. Por un instante, pensé en detener la música para concentrarme en el dolor, pero no lo hice. En cambio, aumenté el volumen. Sorprendentemente, a medida que la canción alcanzaba su clímax, mi percepción del dolor comenzó a disminuir. Era como si cada pulsación de la música empujara el dolor más y más lejos.

No es algo aislado. Puede pasar.


Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de McGill (Montreal, Canadá) demostró que la música favorita puede tener efectos analgésicos. Los participantes que escuchaban su música favorita sentían menos dolor al ser expuestos a un estímulo doloroso, similar a la eficacia de un analgésico de venta libre.

La música… ¿como analgésico?

La música sirve para evadirnos de los malos pensamientos, las distracciones… A algunos nos sirve para concentrarnos en un tarea, como escribir un post. ¿Pero como analgésico? También soy consciente de lo efectivo que puede ser escuchar música cuando estamos algo tristes.

A ver… Había oído cosas, pero nunca me lo imaginé como algo realmente científico. Si no algo más romántico o poético: “La música puede curar nuestras heridas”.


Hombre, curar, curar… lo que se dice curar, no. Pero puede hacer que te olvides un poco del dolor.

Recientemente, la Universidad de McGill en Montreal nos ha sorprendido con un hallazgo fascinante: la música, específicamente nuestras canción favorita, puede ser un potente analgésico y ayudarnos a mitigar o calmar un dolor concreto. Imagínate, esa pista de música electrónica que no puedes dejar de escuchar podría estar haciendo mucho más que solo mover tus pies.

En su estudio, los investigadores trabajaron con 63 voluntarios. A cada uno se le pidió que escogiera “su música favorita de todos los tiempos”. Luego, mientras escuchaban su elección, se les aplicó un estímulo doloroso, comparable a sentir una taza de café caliente contra la piel. Sí, suena intenso, pero aquí viene lo interesante.


Los resultados mostraron que aquellos inmersos en las ondas de su música preferida experimentaron una notable reducción del dolor. Es como si la música creara una barrera, un escudo protector contra el dolor. Y esto no se limita a un género; ya sea techno, trance o house, lo importante es la conexión personal con la canción.

Este descubrimiento no solo nos hace apreciar más nuestras listas de reproducción, sino que también abre una ventana a nuevas formas de manejar el dolor, lejos de los fármacos habituales. Así que, la próxima vez que sientas un dolorcito, antes de correr a la farmacia, quizás deberías probar con pulsar el botón de ‘play’.

Pero no seas listillo, que te veo venir. El dolor del otro fin de semana, no lo sentías por el alcohol, no por la música.

Más Allá del Estudio: La Música en la Medicina

Aunque hemos tenido noticia sobre este descubrimiento hace poco tiempo, hemos investigado un poco… Y no es el único que apunta hacía esta conclusión.


Encontramos un estudio de 2015 publicado en “The Lancet”. Aquí, investigadores de las universidades Brunel y Queen Mary de Londres examinaron a casi 7.000 pacientes. Estos pacientes escucharon música antes, durante o después de cirugías. Los resultados fueron como una buena mezcla de DJ: los pacientes se sentían menos ansiosos y necesitaban menos analgésicos. Incluso aquellos que estaban inconscientes durante la operación se beneficiaron. La música, en este caso, fue como un bálsamo invisible y poderoso.

Estas investigaciones no solo resaltan el papel terapéutico de la música, sino que también sugieren un cambio de paradigma. ¿Por qué no considerar la música como parte de nuestro botiquín de primeros auxilios emocionales y físicos?

Al parecer, la clave para un mejor manejo del dolor y la ansiedad podría estar en nuestras listas de reproducción.

Raúl Fernández
Locutor, Productor de contenidos y Técnico de Sonido. Presentador «OHMYDANCE». Apasionado de la radio desde los 11 años. Le gusta la fruta escarchada.
Next Article:

0 %