Beats

The Chainsmokers respiran nuevos aires con Breathe

The Chainsmokers regresan con Breathe, un EP de ocho pistas donde reafirman su identidad y evolucionan su sonido.

Después de más de una década marcando el pulso del pop electrónico global, The Chainsmokers regresan con Breathe, un EP que condensa su madurez artística sin perder la inmediatez que les hizo conquistar festivales y listas de éxitos. El dúo formado por Alex Pall y Drew Taggart firma aquí un trabajo breve, de solo ocho temas, pero lo suficientemente concentrado como para reflejar el momento más claro y contenido de su trayectoria reciente.

Lo nuevo de Andrew Taggart y Alex Pall ha llegado sin hacer mucho ruido. El grupo ha venido publicando varias de las pistas del álbum durante unos meses y por fin han liberado la edición completa que cuenta con 8 canciones. Para mí, 8 canciones está en ese punto en el que un EP ya se puede considerar LP. Sin embargo ‘Breathe’ se ha considerado como EP en plataformas digitales.

Escúchalo ya en tu plataforma de streaming favorita.

Entre la electrónica y el pop-rock

Breathe es el primer proyecto largo de The Chainsmokers desde No Hard Feelings (2024), y supone una vuelta al sonido que definió sus inicios, pero con una producción más refinada y un enfoque emocional más controlado. No hay intención de reinventarse ni de buscar un nuevo rumbo radical; más bien, el disco suena a un punto de equilibrio, a un dúo cómodo en su propio terreno.

Los cuatro sencillos previos —“Smooth”, “Helium, “White Wine & Adderall” y “Spaces”— ya anticipaban ese tono de reencuentro. “Smooth”, publicada en septiembre, combina confesiones torpes y melodías contagiosas con un drop de house melódico que recuerda a su etapa de Roses. “Helium”, junto a Anna Sofia, se adentra en terrenos más densos y texturales, con un bajo envolvente y un aire introspectivo que amplía su espectro emocional.

A través de estos temas, Breathe articula un mensaje que el propio dúo ha definido como una invitación a “pausar y respirar” en un mundo dominado por la velocidad. No es un concepto forzado, sino una idea que se refleja de forma orgánica en las atmósferas, los tempos moderados y las letras que oscilan entre la nostalgia, el deseo y la contención.

Una producción precisa y una narrativa cohesionada

En lo sonoro, el EP alterna entre estructuras de pop electrónico y guiños al house, el future bass y el trap melódico. Las producciones son muy limpias. Se nota la experiencia de un dúo que ha aprendido a dosificar el impacto: los drops no buscan deslumbrar, sino sostener la emoción. No es un disco para un gran festival de electrónica, pero si es un EP que puede traer varios éxitos a la carrera del dúo en forma de himnos innolvidables.

 

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El hilo conductor es la coherencia. Las ocho canciones comparten un mismo universo sonoro, lo que otorga al proyecto una unidad poco habitual en el formato EP. Esa consistencia también explica por qué Breathe no sorprende: la mayoría de los temas habían sido lanzados como sencillos, lo que deja poco margen para la sorpresa dentro del conjunto. Aun así, la escucha completa resulta fluida, casi cinematográfica, con una progresión que pasa del desasosiego inicial de “Smooth” a la melancolía luminosa de “Veins”.

Las colaboraciones

The Chainsmokers han construido gran parte de su carrera sobre asociaciones vocales que aportan identidad a su sonido, y en este proyecto vuelven a demostrarlo.

Entre los nombres más destacados figura Daya, quien reaparece en “Veins” para revivir la química que ya mostró en el clásico “Don’t Let Me Down”. Su voz, más madura y expresiva, encaja en una producción que se mueve entre la balada electrónica y el himno de festival. Un tema que innediatamente se ha convertido en mi favorito del disco.

Absolutely presta su timbre etéreo en “Air”, una pieza de future bass que combina sintetizadores difusos con un groove liviano. Beau Nox, en “White Wine & Adderall”, aporta un tono introspectivo sobre una base con matices de UK garage. El tema surgió de una sesión improvisada que terminó convirtiéndose en una de las piezas más celebradas del EP.

Completan la lista BUNT. y Izzy Bizu en “Spaces”, un corte que mezcla sensibilidad indie con producción electrónica expansiva. Estas colaboraciones no solo diversifican el color del EP, sino que refuerzan la sensación de comunidad creativa que The Chainsmokers han ido cultivando en los últimos años.

Como ves, el disco es corto pero tiene mucha tela. El mayor acierto de Breathe está en cómo consigue unir pasado y presente. The Chainsmokers retoman las claves que impulsaron su carrera —la mezcla de pop emocional y energía electrónica—, pero las actualizan con una producción más sobria y un mensaje que prioriza la pausa frente a la euforia.

Raúl Fernández
Locutor, Productor de contenidos y Técnico de Sonido. Presenta «Oh!MyHITs». Apasionado de la radio desde los 11 años. Le gusta la fruta escarchada.
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