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David Guetta y el Rhodes MK8: «El único hardware con el que siempre soñé»

David Guetta explica cómo usa el Rhodes MK8 en su estudio de Ibiza: influencias, workflow y la conexión entre soul y música electrónica.

El DJ y productor francés, número 1 del mundo en el ranking Top 100 DJs de 2025, grabó recientemente una charla en su estudio de Ibiza para Rhodes Music en la que desgrana su relación con el piano eléctrico más icónico del soul.

David Guetta lleva décadas trabajando en lo que en producción musical se llama «in the box«: todo el proceso ocurre dentro del ordenador, sin sintetizadores ni hardware externo. Debido a su apretada agenda y su constante necesidad de viajar de un lugar a otro, no puede depender de un estudio fijo con equipamiento físico. Su arsenal en gran parte es digital, salvo cuando tiene la oportunidad de detenerse en un estudio algunas horas.

A pesar de la dependencia de lo digital, Guetta tiene bastante clara la importancia del sonido analógico. Menciona algunas influencias musicales como Michael Jackson, Stevie Wonder y Marvin Gaye. Todos ellos con un sonido particular y muy característico. El del piano Rhodes MK8. Una joya que no está presente en demasiados estudios. Su alto precio y su fabricación artesanal lo justifican. Sin embargo, Guetta admite que es el único hardware que siempre soño tener en su estudio.

Aunque reconoce no ser un gran compositor, el éxito de David Guetta habla por sí solo. Su tema «I Gotta Feeling» con Black Eyed Peas acaba de superar los 2.000 millones de reproducciones en Spotify, 17 años después de su lanzamiento. «Titanium» con Sia, es otro ejemplo. El track está por encima de los 2.100 millones de streams.

El MIDI como puente entre lo analógico y lo digital

Lo que hace que el Rhodes MK8 encaje en el workflow de Guetta es precisamente la integración MIDI que la empresa británica incorporó a su instrumento estrella. Presentado en NAMM 2025, el sistema MIDI propietario del MK8 permite usarlo como controlador para plugins y software, con aftertouch polifónico y alta resolución de posición de tecla. Los controles del panel frontal son MIDI-addressable, lo que significa que se pueden mapear a instrumentos virtuales, efectos o hardware externo.

«Lo uso como controlador MIDI y como fuente de inspiración», explica Guetta. En la práctica, eso significa que puede tocarlo para controlar el Rhodes V8 Pro —el plugin oficial de la marca— o cualquier otro instrumento de su DAW, pero también puede registrar el sonido analógico real del piano cuando la sesión lo requiere. La integración no es un añadido: el sistema MIDI está diseñado para no interferir con la electrónica analógica gracias a un aislamiento que evita interferencias de señal y bucles de tierra.

En el vídeo, Guetta demuestra esto de forma bastante directa: toca una línea de bajo estilo acid sobre el MK8 y comenta que esa capacidad de experimentar en tiempo real, mientras compone, es lo que le resulta especialmente útil. «A veces, cuando buscas ideas, quieres poder hacerlo al mismo tiempo que tocas», dice. La velocidad de respuesta del instrumento se convierte en parte del proceso creativo. Y es que, el sonido de un sintetizador, como recuerda el francés, puede influir en la composición.

 

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El teclado también cumple un rol concreto en su flujo de trabajo: la respuesta táctil. La acción del MK8 está fabricada por Kluge Klaviaturen GmbH, el mismo proveedor del grupo Steinway. «No soy un músico con formación clásica, no me gusta que sea demasiado pesado, pero tampoco que sea tan ligero como un controlador MIDI normal», reconoce. El equilibrio que describe es precisamente lo que distingue a este teclado de la mayoría de los controladores del mercado.

«One Last Time»: cómo una melodía de Rhodes definió el tono de un hit de Ariana Grande

El ejemplo más revelador de la charla llega cuando Guetta habla del proceso creativo detrás de «One Last Time», el single de Ariana Grande publicado en 2014 dentro del álbum ‘My Everything’. Guetta está acreditado en el tema como compositor y letrista —no como productor— junto a Savan Kotecha, uno de los grandes nombres de la escritura pop internacional, y otros colaboradores.

«Empezamos desde una melodía de Rhodes con terceras, y eso da esa calidez», recuerda. «Esa canción es muy suave, sexy y melancólica. No creo que hubiéramos llegado ahí si no hubiéramos empezado desde ese sonido del Rhodes».

«One Last Time» alcanzó el puesto 13 del Billboard Hot 100, fue número 2 en el UK Singles Chart y acumula más de 2.000 millones de streams globales. Tiene cuatro platinos en Estados Unidos y en el Reino Unido, y seis en Australia. Adquirió además una dimensión extraordinaria en 2017, cuando reentró en los charts británicos tras el atentado de Manchester y se utilizó en una campaña de recaudación de fondos benéficos.

Es, objetivamente, una de las canciones pop más importantes de la última década.

Qué es el Rhodes MK8 y por qué cuesta casi 10.000€

El piano eléctrico Rhodes nació en los años cuarenta de la mano de Harold Rhodes y alcanzó su cénit en los setenta, cuando se convirtió en el sonido del soul, el funk y el jazz fusion. Tras décadas de ausencia —y un intento de resurrección fallido en 2007—, la actual Rhodes Music Group Ltd lo relanzó desde Leeds, en el Reino Unido, a partir de 2021.

El MK8 no es una emulación digital. Funciona con el mismo principio electromecánico de los originales: varillas metálicas golpeadas por macillos, con captadores magnéticos que convierten la vibración en señal eléctrica. La diferencia está en la calidad de cada componente, rediseñado desde cero con materiales y técnicas de fabricación contemporáneos.

La electrónica activa fue diseñada por Cyril Lance, exingeniero de Moog Music. Incluye preamplificador analógico, EQ de tres bandas, drive, wah, y una sección de efectos opcional con compresor VCA, phaser, chorus y delay. El precio de partida ronda los 9.450 dólares; con efectos, supera los 10.000.

La producción es artesanal y bajo pedido: un máximo de 500 unidades al año, cada una construida según las especificaciones del comprador. El diseño exterior, obra de Axel Hartmann, actualiza las líneas del MK1 con madera, moqueta y aluminio. Un objeto casi de coleccionismo. Pero siempre podemos ir a casa de David Guetta y pedirle que nos deje tocarlo.

Raúl Fernández
Locutor, Productor de contenidos y Técnico de Sonido. Presenta «Oh!MyHITs». Apasionado de la radio desde los 11 años. Le gusta la fruta escarchada.
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