BAMBII señala a Coachella: “Me avergonzaron, no me pagaron y tuve que costearlo todo yo sola”
BAMBII denuncia públicamente a Coachella tras una actuación marcada por fallos técnicos y falta de pago en el escenario Do LaB.
No todo lo que brilla bajo el sol californiano es oro. Coachella, el festival más instagrameable del planeta, vuelve a estar en el punto de mira, esta vez no por un escándalo de cartel ni por una actuación épica, sino por la voz crítica de la DJ y productora canadiense BAMBII.
La artista ha denunciado públicamente las condiciones bajo las que actuó el pasado 11 de abril en el escenario Do LaB. Ha apuntado directamente a fallos técnicos, falta de pago y un trato desigual hacia artistas emergentes, especialmente mujeres y personas racializadas.
Un escenario con muchos fallos
BAMBII, cuyo nombre real es Kirsten Azan, compartió su experiencia a través de varias historias de Instagram que desaparecieron poco después. Según la DJ, el equipo técnico del escenario falló durante su actuación, provocando cortes de sonido que llegaron a dejar el set en completo silencio por minutos. Una situación que ella misma calificó como «vergonzosa» y que asegura le hizo sentirse «tergiversada y avergonzada frente a miles de personas».
Pero la cuestión no es solo técnica. Según sus declaraciones, otro artista que actuó antes que ella ya le había advertido de que el sonido estaba fallando “prácticamente en cada canción”. A pesar de que su equipo intentó que se tomaran medidas, BAMBII señala que apenas hicieron caso. Y lanza una reflexión clara: “Si hubiésemos sido artistas más grandes, en el escenario principal, este problema se habría solucionado mucho antes”.
Sabemos lo difícil que debe ser subirse a un escenario sabiendo que no todo va a estar en su sitio y soportar la presión mientras el show debe continuar para el público. Pero la cosa no acaba aquí.
“No me pagaron ni un dólar”

Más allá de los fallos técnicos, la artista expuso algo aún más alarmante: BAMBII no recibió nada por actuar en Coachella. Afirmó haberse costeado por completo su viaje a California y los gastos de su participación. Invirtió miles de dólares de su propio bolsillo para subirse a ese escenario.
“No me pagaban, tuve que viajar sola y gasté miles de dólares de mi propio dinero para invertir en una oportunidad”, explicó. Dejando al descubierto una práctica que, según ella, se ha “normalizado” en el sector: la de pedir a artistas que trabajen gratis a cambio de visibilidad.
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Según BAMBII, esta dinámica afecta de forma desproporcionada a artistas racializados y mujeres, a quienes se les ofrece este tipo de “ultimátums” bajo la promesa de “exposición” en eventos de prestigio. Una baza con la que el festival Coachella juega sabiendo la influencia que tiene en el mundo.
BAMBII no critica la oportunidad de estar en Coachella como tal, sino la forma en que se gestionan estas oportunidades. “Sé que desde fuera parece un privilegio, pero cuando ni siquiera te pagan y no se cumple un estándar básico, se vuelve algo extractivo”, aseguró. Añadió que le resultaba deshonesto simplemente publicar una foto frente a la multitud y fingir agradecimiento sin contar lo que realmente pasó. Es totalmente entendible que quisiera aprovechar la ocasión para visibilizar una parte de la industria que realmente es muy común.
“La música es mi vida entera”, subrayó, “y creo que, como mínimo, lo que un festival tan prestigioso como Coachella podría ofrecer a artistas a los que no les pagan es un sistema de sonido funcionando”.
Lo ocurrido con BAMBII no es un caso aislado. Coachella ha recibido críticas por problemas de sonido en años anteriores, incluso en actuaciones de artistas consagrados como Lana Del Rey. Parece que las prioridades de la organización están en otro sitio.
Hasta el momento, ni Coachella ni la organización del escenario Do LaB han respondido a las acusaciones. Mientras tanto, el festival continúa su programación el próximo fin de semana.
Os dejamos las capturas de pantalla de sus publicaciones en Instagram sobre la polémica.






¿Tiene sentido la queja de la artista?
Como decíamos, es totalmente entendible que la artista, molesta, haya querido reflejar lo que realmente ocurría. Por supuesto, no se sentirá cómoda con el resultado de la actuación y mucho menos con el trato con el festival.
Sin embargo, muchos artistas recurren a este tipo de acciones buscando visibilidad. Y realemente es algo duro. Por el camino se pueden ir miles de dólares en promoción, viajes y otros gastos que los artistas (o sus representantes) hacen como inversión y como apuesta. Esperan, en muchos casos volver en otra ocasión y hacerlo en el escenario grande. Algo que le sucedió a MORTEN, quien hace unos años no se hubiera imaginado actuar en el mainstram de Ultra. ¿Quieres saber lo que hizo cuando lo logró? Te lo contamos aquí.
Volviendo a BAMBII y sus quejas sobre Coachella, estamos totalmente con ella. Creemos que hay que visibilizar esa parte de la industria. Los tratos, los juegos de influencia y pedir a los artistas actuar totalmente gratis sin pagar ni siquiera los gastos. Una táctica que no solo vemos en los grandes eventos, sino que cualquier DJ la ha sufrido alguna vez en la vida.
¿Quién es BAMBII?
Kirsten Azan, conocida como BAMBII, es una DJ y productora originaria de Toronto, reconocida por su mezcla de sonidos caribeños, bass, dancehall y electrónica experimental. Su trabajo ha sido aclamado por su capacidad de conectar influencias globales con una narrativa cultural potente. A lo largo de su carrera ha ganado notoriedad en la escena electrónica internacional, pero su experiencia en Coachella pone en evidencia que incluso artistas con recorrido siguen enfrentando barreras estructurales.





